¿Qué es TÚ Agenda Setting?

Yo opino. Tú opinas. Él opina. Nosotros opinamos. Vosotros opináis. Ellos mandan.

domingo, 1 de abril de 2012

La vida, una semana

Ya está aquí la semana de pasión, sentimiento y devoción. El incienso impregna ya con su olor las calles y los rincones cofrades de las ciudades. La gente se prepara para vivir la semana más grande del año. Religión, nervios, lágrimas de alegría o de dolor, promesas por cumplir, rezos…

La Semana Santa es una tradición católica que se lleva celebrando en España desde el siglo XV, siendo la procesión más antigua la del jueves santo de Zamora, sin duda una de las Semana Santa más características del país que, además, goza de la declaración de interés turístico internacional.

Y es que en España podemos encontrarnos, por encima de todo, dos tipos claros de Semana Santa: la castellana, muy característica, sobre todo, de Castilla y León; y la andaluza, a cada cual mejor.

La Semana Santa castellana se caracteriza por ser sobria, solemne y con imágenes y pasos con mucha historia y de mucho valor artístico y cultural. Además, éstos van a hombros de los portándolo mediante varales que sobresalen por delante y por detrás o bien a través de ruedas. Hasta seis ciudades de Castilla y León tienen su Semana Santa declarada de interés turístico internacional: Valladolid, Salamanca, Zamora, León, Medina del Campo y Medina de Rioseco.

Semana Santa de Zamora/visitaryviajar.com

La Semana Santa de Andalucía es mucho más ornamental, pero también tiene su parte sobria y solemne. Las tallas también poseen gran valor artístico y cultural, así como mucha historia. Son por todos conocidos el Cristo de los Gitanos, el Cristo del Gran Poder, la Esperanza Macarena de Sevilla o el Cautivo de Málaga. Son algunos de los ejemplos más característicos de la Semana Santa andaluza. Pero cabe decir que, dentro de la misma, hay también diferencias entre unas y otras. Por ejemplo, en Sevilla todos los pasos van cargados a costal, sobre la séptima vértebra cervical de los costaleros, pero en Málaga, todos los pasos van cargados a hombros con varales de grandes longitudes. Málaga, Sevilla y Granada gozan también de la declaración de fiesta de interés turístico internacional.

Aún así, la Semana Santa, da igual el lugar de España en el que sea, no sería lo mismo sin esas bandas de cornetas y tambores, esas agrupaciones musicales, bandas de música o capillas musicales que acompañan a los pasos. Está claro que le dan otro esplendor a la semana más grande del año. Aunque también cabe decir que hay pasos que no llevan ningún acompañamiento musical y que ya es suficiente con la imagen que se porta sobre los costaleros o con el rachear de sus pasos.

También le dan grandiosidad los cirios encendidos, los capillitas, las mujeres de mantilla, los estandartes, los capataces, los nazarenos o hermanos de luz, el olor a incienso y azahar… y así todos y cada uno de los elementos que hacen que cada Semana Santa sea particular, propia y especial cristen su ciudad.
'La Madrugá de Sevilla'/Cadena Ser
La Semana Santa es un tema que daría para hablar horas y horas, pero la mejor manera de terminar es con estos versos compuestos por el escritor y columnista Antonio García Barbeito:

Parece que es la hora, y no es la hora.
Parece que está todo... y algo falta.
Parece que la alcanzo y es más alta.
Parece que se acerca, y se evapora.

Parece que amanece, y es la aurora.
Parece que es su voz, me sobresalta,
y siento que algo huye, algo salta
como una luz esquiva y brincadora.

Pero sigo esperando, que a mi modo,
en ese hueco de esperarla, todo
me sabe a la alegría del reencuentro.

Si en mi pulso ya late su latido,
¿qué será cuando, al ver que ya ha venido,
la semana de Dios me suene dentro?

Y por esa esperanza la esperamos.

Y desde estas humildes líneas me gustaría dar las gracias a Samuel Cid por poder contar con él para lo que sea (es quien me ha pasado estos versos para que el artículo esté más completo) y también a Sergio Pascual, por confiar en mí y darme la oportunidad de participar en su blog. GRACIAS, porque la vida, una semana.

Artículo realizado por Alex De Matías

lunes, 27 de febrero de 2012

Doctor en Wikipedia, profesor de Periodismo

No todos, no siempre, pero existe y duele, y dinamita el prestigio de los que se toman en serio su crucial trabajo de formación. Pero hay otros que manosean y engañan mediante esa excusa infinita necesaria de la libertad de cátedra, que a veces se desvirtua tanto que el poder del alumno, siempre indefenso, solo tiene la opción de aceptar una situación que roza lo esperpéntico.

Y en esa indefensión, un servidor quiere sacar a relucir casos flagrantes de determinados profesores que tirotean como si de una guerra se tratase, textos que no son suyos, apropiándoselos en sus plagiados discursos.

Resulta evidente que el auspiciador de estas líneas no tiene el suficiente acopio de valor para dar nombres y apellidos de estos comportamientos tan éticamente reprochables y tampoco me chivaré a Teddy Bautista, que ya bastante tiene con lo suyo el guardián de los derechos intelectuales en España.

Volviendo al tema que nos concierne, cualquiera puede acudir a determinadas aulas y asistir a ejercicios perfectos de declamación de fuentes como Wikipedia, palabra por palabra, espacio por espacio, y a veces, sin el disimulo que se presupone a alguien que no hace de forma correcta su trabajo. Antes, uno podía tirotear un texto y, al ser Internet algo más reducido y exclusivo, era más difícil percatarse de la asimilación propia de conceptos ajenos, pero ahora, con todas las herramientas que la explosión tecnológica nos ofrece, es más fácil pillar a un plagiador que a un cojo, siendo Ana Rosa Quintana, la mejor muestra de ello.

Es, cuanto menos sonrojante, que en el aula del saber, determinados docentes den como suyos apuntes que pertenecen, por ejemplo, a tesis doctorales de personas que, casi seguro, desconocen el uso que se los da y por supuesto, no le son reconocidos los méritos de dar una clase a distancia sin siquiera saberlo. Más dantesco es aún talar un árbol, deletrear un artículo cien veces enmendado de la cuestionable que no repudiable WIKIPEDIA, y encima cobrar por un trabajo que va más de saber leer para el profesor y saber memorizar para el alumno, todo ello claro está clave para el desarrollo académico del alumno.

Así pues, cada cual asiste atónito al asesinato continuado de apuntes ajenos perpetrados por docentes que aniquilan la creación y minusvaloran un trabajo remunerado, formando una generación de memorística desarrollada, con una dudosa ética transferida y con pocos atisbos de confiar en una profesión que es atacada desde el embrión de la educación, esa que nos obligan a seguir recortando, dejando más delgada que Kate Moss.

Yo de mayor quiero ser doctor y profesor, doctor en WIKIPEDIA, profesor de periodismo y todo eso en España, por eso de vivir bien y tomarme semanas de vacaciones con el beneplácito de mi distinguida e imponente autoridad.

A los que dignifican y valoran la profesión, les pido que griten para no confundirles en esta oscura y lamentable realidad.

sábado, 25 de febrero de 2012

El sino perdido de España

"El Estado, cuyo deber es evitar que se produzcan manipulaciones y tergiversaciones que confundan al ciudadano, se ha convertido en el gran manipulador y en un perverso generador de confusión masiva"

No lo digo yo, lo expone lúcidamente en su libro 'Periodistas sometidos: los perros del poder', la eminencia del periodismo español Francisco Rubiales.
Repasando su más que instructivo y edificante libro sobre lo que debería ser el periodismo y viendo un telediario de forma paralela, es lógico que se confunda, como dice Rubiales en el texto introductorio, a una población que ya no sabe donde poner la oreja para no ver que la clase política es un rebaño complicado en el que el honrado es desechado y apartado.
Miramos a Valencia y volvemos a comprobar que Papá Estado lanza a sus perros a la calle para silenciar uno de los regalos envenenados que nos concedió la democracia: la libertad de expresión y manifestación.

Es un regalo envenenado porque en este país disentir se está convirtiendo en un incordio y la policia, al más puro estilo Orwell y sus reclutas del pensamiento, penalizan la preconpección de los actos, abusan de su autoridad respaldados por una presunción de veracidad que se convierte en culpa cuando el ciudadano denuncia a las fuerzas del desoden establecido.


España se rompe, y no lo digo por el territorial sentido de la expresión, sino más bien la gente, los españoles se dan cuenta que aquel poder que concedieron es un bumerán cargado de terror que bombardea un país en pleno derrumbe de valores.

Nadie es capaz de desmentir que nuestro destino, siempre atado a la ineptitud de los gobernantes, se va viendo coartado y limitado por palabras que ni creamos ni fomentamos: crisis. Esa abobinable y mediática palabra es la consecuencia lógica al despilfarro de un país que dio manga ancha a sus políticos y valores cuando el dinero entraba por la puerta. Ahora que la pasta salió escopeteada por la ventana, nos damos cuentas de las ruinas que dejó la falsa opulencia de España.

Persiste la trampa de crear continuos amagos de noticias, vulgares cortinas de humo (Guiñoles y demás sandeces propias de un páis acomplejado) para olvidar que los que están en las escuelas y colegios succionan el aire putrefacto de este paraíso de ruinas, de este oasis seco, y crecerán creyendo que España cayó en desgracia porque no supimos plantar cara a una escena donde el miedo oficialista atenazaba nuestros valores, principios y sobre todo bolsillo.

Saldremos de la dichosa palabra esa, ganaremos Eurovisión, callaremos a los franceses pero seguiremos arrastrando esa duda y deuda indeleble del futuro que traspasamos a nuestros descendientes. Nos creíamos más listos, más fuertes, más preparados pero volvimos a pasar por la vida como una maleta cargada de reproches, buenas intenciones y criticas a la vera de una caña bien fresquita. Eso que nunca falte...mientras tanto el futuro nos avisa que la herencia de malos ejemplos, corruptos y demás malhechores de un país turbado, sean los ejemplos de los que hoy preguntan: -Papá, papá, ¿los políticos son esa gente que nos roba y encima nos sonrie...? -Papá guarda silencio..., está en paro, es español, vive en España.

viernes, 6 de enero de 2012

El abrazo hueco de ETA

Sí. Víctimas. Así se consideran los terroristas o eso es al menos lo que el diario DEIA ha transmitido a través su edición digital. La publicación vasca ha podido acceder a EKIA, la revista interna para los presos de ETA, en la que la banda realiza una serie de aseveraciones que continuan siendo preocupantes pese a que en el 2011 cerraron el 'chiringo 'del terror de forma definitiva, o eso dijeron.

Las 'víctimas', como ellos se han autodenominado, creen que no deben pedir perdón a los 829 cadáveres que han dejado en el camino en una lucha ideológica que perdió el matiz de ideología en el momento en el que las armas hablan.

ETA en el texto que DEIA sitúa en octubre, reniega del perdón y todos sus derivados.
En este panfleto, los terroristas aluden a ese no arrepentimiento como "la posición necesaria a mantener en la cárcel".

La banda no cesa en su ejercicio de hipocresía desalmada que no desarmada recuerdo, y carga contra el Estado y su responsabilidad de pagar los daños que éste ha producido.

Los asesinos, recién bautizados como los veladores de los derechos penitenciarios, consideran que el Estado ha convertido a las víctimas en "sherpas de la represión". Curioso, cuanto menos...

Esta exposición de palabras sin voz ni voto de los terroristas me trae el recuerdo de lo que se vivió en Twitter, el microblogging por excelencia y en alza en España, cuando los salvajes decidieron 'abandonar' las armas. Recuerdo en esa miscelánea de opiniones, dogmas y vacuidades, muchas, que unos tantos defendían el 'valiente' acto de ETA de abandonar las armas. "Un anuncio de fin de la lucha armada es para alegrarse, antes solo eran treguas", "Es el mayor paso de la historia. Se acabó ETA". Tras leer aquello, un servidor minimamente se sonroja. Estos tweets son reales, de ciudadanos que creen a ETA, les conceden veracidad a algo/alguien que nunca ha pedido perdón, que sigue enalteciendo a sus caídos (como dijo en su comunicado de supuesto fin) y que engaña sistematicamente como ha hecho en EKIA. Yo, al menos, no creo nada de lo que salga de un ser que ha llorado despidiendo a amigos asesinos y ni ha pestañeado cuando tenía enfrente a una madre, a un padre, a una esposa o a un hijo de una persona a la que han arrancado la vida sin preaviso, de forma cobarde e injustificada. Ese es el verdadero sello de ETA y su único fin, como diría el Rey de España y de Urdangarín, es que todos debemos ser juzgados por igual. Los asesinos a la cárcel y tolerancia 0 para quien no se la ganó nunca.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Arcadi Espada, el producto perfecto (bis)

Concluímos el pasado relato 'arcadiano' con la patente del subproducto periodístico que Arcadi Espada mostró el pasado 15 de diciembre.
Ese subproducto de Espada es la arrogancia y jactancia y este segundo relato (si merece esa consideración) es una exposición de esos valores que, modestamente, un servidor nunca asoció al mundo periodístico.
Cuando el moderador dio el turno de palabra a los asistentes, pareció una batalla épica en la que los arqueros lanzan al cielo miles de flechas en busca de su enemigo. Espada es como William Wallace, siempre dice la última palabra, y a diferencia del escocés, él salió con su descomunal ego sin un rasguño de la contienda dialéctica que allí acaeció.
En una larga intervención de una asistente, que en este texto mencionaremos como “la indignada”, Arcadi sobrepasó su marca registrada y empleó una táctica vieja, dudosamente ética pero ciertamente efectiva: sacar a su oponente de la lona aludiendo a defectos de forma y no de fondo, desviándose de la pregunta como siempre hace un Arcadi que ha debido visitar mucho Úbeda. Algo similar fue lo que intentó Rubalcaba en el debate con Rajoy pero con un fútil e insidioso resultado en ese caso, como comentaron los expertos en comunicación política.
Tras escuchar, verbo que requiere más atención del que Espada puede conceder a alguien a un nivel intelectual no equiparable al suyo, a “la indignada”, respondió así al término de la larga intervención de la citada: “Disculpe, entre sus balbuceos, he logrado entender algo del 15M y del 11M...
“La indignada”, como ella misma se autodenominó, cayó en la trampa de Espada y abandonó sulfurada el auditorio. Arcadi, siempre eficaz en su discurso, pidió al moderador que ejerciera su papel y se revolvió plácidamente en su sillón divino. Había vuelto a ganar.
Lo certificó aludiendo a que, las opiniones de los allí presentes no eran “suyas”. Con esa actitud tan de Espada de desairar todo aquello que no salga de su pluma bendecida por Larra finalizó su pequeño “teatrillo retórico”.
Se levantó y oteó el mar de cadáveres opinativos provocado por su lenguaraz carácter.
Cuando el telón se corrió y las luces se apagaron, Arcadi proseguía con su escenificación pero más taimado, menos arrogante, más pegado al suelo. Pero la misma arrogancia hizo que la estrella volviera sola, en preferente a Madrid, antes de tiempo (como se van las grandes figuras) y con la sensación de credibilidad en su artificio histriónico-periodístico.
 Como un servidor vive pegado a la realidad y aún le quedan cosas que contar de esa estrella llamada Arcadi, les propongo que sean ustedes los que decidan si hago un epílogo-resumen de lo que fue conocer al señor Espada y lo que implica para los que somos noveles, ejemplos como el de Espada. Si deciden que aquí acaba el relato del periodista catalán, cogeré mi libro y me iré con la espada bien alta...digo cabeza.      





lunes, 19 de diciembre de 2011

Arcadi Espada, el producto perfecto



El perfecto caballero, el perfecto bohemio, el perfecto indiferente, el perfecto escritor prendado de sí mismo. Arcadi atacó duramente y se defendió con suma facilidad. Se fue con el halo de estrella con el que vino aún más reforzado y con su producto de estrella periodística contra el mundo más estigmatizado. Así conocí a Arcadi Espada.

Fue el jueves día 15 de diciembre.
Arcadi Espada era ponente de unas Jornadas de Periodismo Cultural que organizó el Colegio Mayor Peñafiel de Valladolid.
Arcadi era la última espada para unas jornadas que discurrían plácidas.
Espada acudía a la cita tras su último y polémico artículo de El Depilado y sus famosos papagayos.

El periodista catalán llegó antes que el maestro Julio Ruiz, Disco Grande-Radio 3, llenara de color musical y experiencia radiofónica, un salón de actos relajado, cómplice, esperando al huracán Espada.

Se presentó con traje, larga bufanda que le caía por los hombros, libro en la mano y aires de un periodista que da la impresión de jugar en otra liga, de estar a otro nivel, de mirar al resto de compañeros periodistas desde un púlpito a la vera de Larra o Luca de Tena. Así concibe Arcadi Espada a Arcadi Espada.

El director del Instituto Ibercrea, apoyado por la SGAE, fue presentado y ni miró a su moderador. Comenzó con un discurso ubérrimo, desbordante de cultura y sin la posibilidad de que la duda se colara en una estructura retórica que encumbra a Espada como un magnate de la palabra.
Empezó sus ataques para preparar un espectáculo en el que él siempre alza la mano el último con los dos dedos de la victoria.

Atacó el periodismo ciudadano, (nos atacó) tildándolo de majadería, e incendió el salón de actos criticando uno de sus temas fetiches: el movimiento 15M.

Llenó de gasolina la sala apelando a que el 15M era una construcción mediática que solo poseía interés cuando El Mundo y El País decidían que lo tuviera.
En otra intervención, Arcadi sacó su afilada espada y comentó que "unos jóvenes reunidos en una cafetería solo pueden hablar de majaderías". El ambiente se caldeó. Entonces llegó el subproducto espadiano:arrogancia y jactancia como arma defensiva.

En el siguiente capítulo seguiremos analizando a un producto perfecto, con retórica perfecta que no dejó indiferente a nadie.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Subiendo el telón

Bienvenidos/Bienvenidas.

Aquí nace TU Agenda Setting, un rincón para todos aquellos que buscan noticias de las que nadie se acuerda, dramas invisibles y alegrías tapadas. Cuestiones internacionales que nos incumben a todos y cuestiones locales que afectan a otros.
Aquí se tocan temas importantes y no se toca a nadie, solo se cita a los implicados en los temas de dominio público y siempre habiendo verificado los datos como dicen los periodistas. Yo aún no lo soy pero lo intento.